domingo, 25 de marzo de 2012

Más allá de ti.



El tacto de una flor silvestre,
con todo el campo por delante.
La brisa moviendo mi pelo,
y disipando marañas de ideas.

El agua sonando cerca;
un pequeño arroyo.

Sol;
Inmenso.
Calienta nuestros brazos desnudos.

Volver al origen, y olvidar toda experiencia.
Revivir la vida, y darte otra oportunidad.

Tu mano me apretaba fuerte.
Y en este recuerdo la siento ahora.
Desvanecida.

Percibir melodías inexistentes,
disonancias vitales y armonías imposibles;
mi vida.

Estando sin ti, y contigo.

El tiempo transcurría,
pero no me daba cuenta.

Ahora me veo en aquel arroyo.

Mi reflejo en las aguas que vi aquella vez.
Sin ti, y contigo.

Las ondas distorsionan el reflejo, el recuerdo,
y me engañan, me confunden y atrapan.

Los pájaros pían al son de un sitar, que suena lejano.
Lejano pero continuo, melodía de un corazón,
penetrando en mi alma.

Cada nota buscaba sentido.
Cada nota escondía un secreto.

Un grito ahogado al otro lado del mismo mágico arroyo.
Y todo se volvió nada.

Silencio. Tiempo arrebatado a nuestros corazones.

El crecimiento de un árbol en mil años,
tornado a segundos.

Todo al revés,
un revés girado sobre sí mismo.

Vagos recuerdos, alzándose sobre el mundo.

Pero quedó el coraje, y el sentido,
que me determinan.

Contigo y sin ti.


martes, 13 de marzo de 2012

Trezidavomartiofobia.



Impotencia,
como arena que escapa entre nuestros dedos,
sentir que no hay nada que puedas hacer,
y querer dar mi ser y no ser por cambiarlo todo.

Ahora recuerdo frases desvaneciéndose en el pasado.
Olores, tactos, sentimientos.
Lo vivido en un pasado, es presente si se tiene en mente.

Shhh.
Todo el mundo habla muy fuerte.
No quiero escucharlos.
Yo sé lo que sé.
Yo soy, lo que soy.

No quiero aprisionar más pensamientos en una caja.
No quiero dejarme llevar y atropellar malos momentos en mi imaginación.
Pasar y pisar por cada una de aquellas idiotas decisiones,
que hacen ahora tu vida, y ríen en silencio, en la penumbra.

¿Has oído eso?
Risas. Carcajadas.

Ríen y callan, al mismo tiempo.
Oyen lo que quieren oír, hacen lo que te duele.
Porque lo saben. Mejor que nadie.

Y aguantas a cara de perro todo lo que te venga encima hasta que ¡YA BASTA!
Bum.
Bum.

El eco de tus silencios llega a mis oídos,
y sólo puedo dejarlo ir, sin hacer nada.


Escapa como arena entre mis dedos.



viernes, 2 de marzo de 2012

Tan lejos, y tan cerca.



Pensamientos aprisionados.
Explosiones y arrebatos de pasión.
Amor a raudales.

Pérdidas de memoria, instantáneas, contacto visual.
Alma junto a alma.

El amor carnal se desvanece en el espacio,
contando los kilómetros entre dos imanes latentes,
que se enfrascan en un bum, bum.

Música en un vinilo, que guardo en mi cabeza,
recuerdan tu voz en mi oreja,
susurros en el viento.

Entre tus brazos estar,
entre los míos tenerte,
secuestro permitido,
en la jaula de lo querido.

Y sólo palabras decir,
sin aparente significado,
pero llevan en sí,
el estar a tu lado.

Amo te.


11/2/12 Toda historia tiene un comienzo.

jueves, 23 de febrero de 2012

Petrópolis.



Mirarte a los ojos.
Sentir tanto, que cada pedazo de carne de mi cuerpo,
tiembla, y te quiere con él.

Recorrer tus mejillas haciendo surcos en el aire,
notando tu suave tacto en mis dedos.

Entrelazar las manos.

Notar mi corazón volar, junto al tuyo, lejos,
en un lugar donde nada es todo y todo es nada.

Pensar qué decir, y elegir el silencio.
Y entenderte, en cada movimiento.
Siempre cerca de mi.

Aprieto mis dedos, y mi mente se estremece,
al oír la respuesta de tus latidos.

El atrevimiento es sólo un juego,
pero surge, cuando menos se espera.

El corazón me manda, y sólo puedo mirar tus ojos.
Sentirme cálido, en paz a tu lado.
Y que nada más importe, más que tú.

Decir un "te quiero" quebrado,
pues son las palabras más sinceras,
que jamás salieron de esta boca.

Y besarnos, no importa donde,
pues eres tú, la única habitante de mi corazón.

Agarrarte bien fuerte, y marchar lejos, muy lejos,
más allá de las montañas, y los mares.
El mundo perdido de los dos,

del que tú, tienes la llave.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Un segundo de reloj. (A tu lado)



Nada me haría más feliz,
en aquel momento.

Mirar aquellas estrellas,
aquellos diamantes opacos,
razón de montones de guerras,
donde murieron mil soldados,
de la mente y corazón.

No cambiaría nada.
Y créanme, cuando digo nada,
pues no en vano utilizo un término tan abstracto.

Un sólo gesto.
Un mínimo movimiento.
Una suave brisa por mi nuca, y mi espalda.

Un viento nuevo,
un pasodoble,
un movimiento de muñeca,
automático.

Parálisis cerebral,
pensamientos aletargados.

Corazón desbocado,
sentimientos agolpados.

BANG.

Ocurre.
Ya está hecho.
El tiempo sólo pasa una vez.

La manecilla no se detiene,
un mecanismo puramente establecido,
sin fallas.

Carne sobre carne,
labio sobre labio, y corazón en la mano.

Implosión de sentimientos hacia fuera,
y hacia dentro.

Salpicados en manchas ininteligibles.

Palabras de amor a la nuca,
oído de los amantes,
como amantes los que aman,
los que viven, y no trucan.

Describen por inercia mis manos temblorosas,
un beso, una historia, un momento.

El segundo, que cambió las cosas.


(Ahora, puedo gritarle al mundo que te quiero)

domingo, 5 de febrero de 2012

Descalzos.



Miro el agua correr,
miro a la gente pasar,
miro el Sol,
miro las estrellas,
de noche, y de día.

Busco reflejos inexistentes,
en el agua en movimiento,
que me engañan y confunden.

Busco una fuente de magia,
un lugar donde encontrarme,
un lugar donde encontrarte,
un lugar donde nosotros seamos realidad.

Quiero sostener tu mano, quiero sentirla muy fuerte.

Encontrarme descalzo,
a las orillas del Támesis,
acompañado en pies y manos,
por tu aliento.

Sentir tu cálido aliento en mi nuca.

Quiero seguirte al fin del mundo.

Quiero un "nosotros".

Te quiero, junto a mí,
una tarde cualquiera.


Descalzos sobre el Támesis.

domingo, 15 de enero de 2012

Cartas de un futuro encaminado.



Abro la vieja carpeta de dibujos.
¿Dibujos? No sé dibujar.
Aún así,
sobre los trazos de mi bolígrafo y mi mala caligrafía,
plasmados se encuentran.

Historias imposibles.
Amores complicados.
Tonterías plausibles.
Trenes desbocados.

Todo se reduce a elegir.

El tiempo se detiene.
Mentira.

Espera ser útil, pero es desaprovechado.
Miles de opciones sin significado.

Fuera llueve.
Quería sentir la lluvia, pero tenía que elegir.
Hacer una elección, que determinaría mi futuro.

Dos vidas posibles. ¿Dos?
Miles. A cada elección.

Desechamos posibles vidas.
Perdemos posibles recuerdos. Ganamos otros.
Quizá mejores, quizá peores.

Se puede decir, que eso es escoger.

Perder para ganar. Ganar para perder.

Recibir cartas, de un futuro encaminado.

Ahora, estás en una habitación.
Pequeña. Oscura.

Espera. No te muevas.
Ves una tenue luz que deja pasar una opaca ventana.

Una partida de póker.
Un viaje de ida.
Una gota de lluvia en el cristal.
El vaho de una mañana invernal.

Recuerdos de una vida inexistente.
Cartas de un futuro que no verás.

Foto: York, Inglaterra.